El peso corporal, por sí solo, no cuenta toda la historia: para comprender realmente su significado, es útil complementarlo con herramientas capaces de ponerlo en relación con otros parámetros fundamentales.
Qué es el índice de masa corporal y cómo se calcula
El índice de masa corporal (IMC) es un parámetro que relaciona el peso de un individuo con su estatura. Se calcula dividiendo el peso (en kilogramos) entre el cuadrado de la estatura (en metros).
Por ejemplo, si una persona mide 1,60 m y pesa 55 kg, tendrá un IMC igual a:
55/ (1,60)2 = 21,5
El índice de masa corporal también se conoce por la sigla BMI (del inglés Body Mass Index) o como índice de Quetelet, en honor al matemático belga que formuló por primera vez una correlación entre peso y estatura gracias a sus estudios sobre los datos antropométricos del crecimiento humano.
¿Para qué sirve el índice de masa corporal?
Hoy en día, el IMC se utiliza para indicar de forma general el estado físico de una persona. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha establecido las siguientes categorías según el índice de masa corporal:
| IMC | Categoría de peso corporal |
| < 18,5 | Bajo peso |
| 18,5 – 24,9 | Normopeso |
| 25,0 – 29,9 | Sobrepeso |
| 30 – 34,9 | Obesidad grado I |
| 35 – 39,9 | Obesidad grado II |
| >40 | Obesidad grado III |
Esta clasificación solo es aplicable a la población adulta (a partir de los 18 años), ya que, en niños y adolescentes, las evaluaciones se realizan con base en los percentiles de crecimiento.
Asimismo, numerosos estudios han analizado el índice de masa corporal en relación con la mortalidad. Un exceso de masa grasa, sobre todo si se localiza en ciertas zonas, incrementa el riesgo de desarrollar las denominadas enfermedades crónicas no transmisibles, que hoy constituyen las principales causas de muerte a nivel mundial; entre ellas se encuentran las patologías cardiovasculares y la diabetes tipo 2. La SIO (Sociedad Italiana de la Obesidad) ha compartido un metaanálisis reciente que evidenció la asociación entre sobrepeso, obesidad y mortalidad por cualquier causa.
Limitaciones del índice de masa corporal
Hemos visto que el índice de masa corporal se asocia a un riesgo de mortalidad y que se emplea para definir una posible condición de sobrepeso o bajo peso. Llegados a este punto, es importante señalar que el IMC tiene ciertas limitaciones y nunca se debe interpretar el dato de forma aislada sin realizar todas las consideraciones pertinentes. Veamos las principales limitaciones a tener en cuenta:
- Composición corporal: la mayor limitación de este dato es que no existe una correlación directa entre el IMC y la composición corporal. La masa muscular pesa más que la masa grasa, por lo que un determinado volumen de músculo pesará más que el mismo volumen de grasa. Al evaluar la obesidad únicamente a través del IMC, sin considerar la composición corporal, se podría cometer el error de clasificar como obesa a una persona muy musculosa que no presenta exceso de grasa.
- Sexo: las mujeres suelen tener fisiológicamente una menor masa muscular y una mayor acumulación de grasa en ciertas áreas del cuerpo en comparación con los hombres. Es fundamental tener presente esta diferencia.
- Edad: con el paso de los años, el cuerpo experimenta cambios naturales que es necesario considerar. El metabolismo basal tiende a disminuir con la edad, por lo que es normal ganar algo de peso con el tiempo; no debemos alarmarnos si vemos que nuestro IMC es ligeramente superior al de hace unos años: dentro de ciertos márgenes, entra dentro de la normalidad. Además, el IMC puede variar a partir de los 70-75 años debido a la disminución de la estatura, frecuente en edades avanzadas. Recordamos, por último, que este índice no se utiliza en menores de 18 años.
- Estatura: las personas con una estatura inferior a 150 cm o superior a 200 cm pueden presentar valores respectivamente muy altos o muy bajos, sin que esto implique necesariamente sobrepeso o bajo peso.
- Embarazo: resulta evidente que, en mujeres embarazadas, la clasificación estándar de la OMS no es aplicable. Sin embargo, el IMC pregestacional es de gran utilidad como punto de partida para hacer un seguimiento del embarazo y valorar el riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
- Etnia: el IMC fue validado en población caucásica y podría no ser del todo preciso al definir situaciones de riesgo en otras etnias, que presentan de base una composición corporal diferente.
Cálculo del peso ideal
A partir del índice de masa corporal, es posible calcular el peso ideal aplicando la misma fórmula y tomando el peso como incógnita: si un rango de 18,5 a 24,9 define un peso normal, entonces mi peso ideal será aquel que resulte en un IMC dentro de estos valores.
Tomemos como ejemplo a una persona que mide 1,70 m. Si consideramos un IMC de 18,5, obtendremos:
peso = 18,5 x (1,70)2 = 53,5 kg
Si consideramos un IMC de 24,9, obtendremos:
peso = 24,9 x (1,70)2 = 72 kg
El peso deseable se situará entre 53,5 kg y 72 kg. Este rango es amplio, lo que demuestra que no existe un peso ideal único y exacto, ya que entran en juego múltiples variables propias de la individualidad de cada persona.
Conclusiones
En conclusión, el índice de masa corporal (IMC) es una herramienta útil para tener una primera aproximación de la salud general de una persona, en especial respecto al riesgo de padecer afecciones vinculadas al exceso de masa grasa. Sin embargo, es clave recordar que el IMC no tiene en cuenta variables esenciales como la composición corporal, el sexo o la edad, por lo que no debe emplearse como el único parámetro para evaluar la salud. Es recomendable adoptar una visión integral que combine el IMC con otras valoraciones clínicas y médicas para obtener un panorama completo del bienestar de cada persona.
Referencias y lecturas complementarias:
- Índice de masa corporal y mortalidad por todas las causas: metaanálisis de 239 estudios prospectivos en cuatro continentes – The Global BMI Mortality Collaboration*
- Portal de nutrición_Ministerio de Sanidad
- Obesidad_Instituto Superior de Sanidad